Javier Santos with his wife, Leticia, and two children. He missed the birth of his third child because he still sits in a detention center. Javier con su esposa, Leticias, y sus dos hijos. El perdio el nacimiento de su tercera hija porque todavia esta en un centro de detencion.

by Victoria Bouloubasis
(Read below for Spanish/ En español abajo)

Regardless of the issues at stake, our nation’s political debate seems to be fueled by bloated jargon and calculated strategy. Among them, the “family unit” has become a political label, a contrived moral badge and, at times, a shield, used by conservatives, liberals and all that fall in between.

So why is this nation still tearing families apart?

As we’ve detailed in an earlier post, Javier Santos entered the Mecklenburg County Jail in Charlotte, NC, after being stopped for a broken tail light—and consequently arrested—while driving home from work on Sept. 6. That same day, ten undocumented youth were arrested for participating in a sit-in. Members of the NC DREAM Team met Javier in jail. Overnight, the team was released. Javier was transferred to an Atlanta detention center, where he sits awaiting deportation. (Click here to sign the petition to bring him back.)

Javier and his wife Leticia. She is waiting for him at home, sick, due to complications with the pregnancy. Javier y su esposa Leticia. Ella le espera a casa, enferma, por complicaciones con el nacimiento de su tercer hijo.

Javier left behind a pregnant wife and two children, ages 8 and 11. His wife, Leticia, gave birth to their third child, a premature baby girl. She had many complications during the birth that doctors have attributed to stress and a surprise onset of diabetes. The family of four lost their sole provider in Javier and have since moved from their home to a new apartment because, according to Javier’s sister, Griselda, they couldn’t afford to make rent payments with Javier in detention.

“So many of us don’t have a driver’s license,” Griselda said. “If we don’t drive, we can’t work and feed our family. If you can’t work, you have no place to live, nothing to eat.”

She spoke of her sister-in-law—-a woman who is literally sick and tired, a mother worried about her children and a wife missing her husband and trying to maintain hope of his return home.

“It’s not the same, living without your partner. She needs him. The kids need him.”

Griselda worries about her niece and nephew. When Leticia doesn’t have the strength to talk about their father, Griselda steps in. “My own kids had someone come speak to them at school about the effects of an absent parent. It made me think of my niece and nephew,” she explained. “[My nephew] was happy before. From what I’ve seen now, he’s a bit more rude. If something bothers him, he pushes or hits his cousin. And my niece was never like that, but now she is always bothered about something.”

“Leticia says ‘there are days when I feel so alone,’” Griselda continued. “She sees them crying and asking for their father. They are deporting so many people that are fathers of families and that don’t have any criminal backgrounds.”

According to recent ICE statistics provided by an article in the Winston-Salem Journal, “Nearly half of the immigrants processed by an immigration court in the United States were not convicted of criminal offenses […] for federal fiscal year 2011, which started Oct. 1”

With a brave voice, she tells me she plans to address this issue at the source, in person. Griselda will attempt to speak with Department of Homeland Security Secretary Janet Napolitano at Duke University this Thursday on behalf of her brother and his family.

Will you be there to support her?

“So many families are being separated. Those who suffer are the children.”

Please join us as we support Griselda on Thursday. Please, please sign the petition to stop Javier’s deportation and the separation of his family. Urge your friends to do the same. And, like Griselda, confront DHS. Make the call to keep the de los Santos family together.

A pesar de los problemas que están en juego, el debate político de nuestra nación parece ser estimulado por estrategias tan calculadas. Entre estas cosas, “la familia” se ha convertido en una etiqueta política, en una insignia artificial de la moralidad y, a veces, en un escudo usado por los conservadores, los liberales y todos aquellos que se encuentran en medio.

Entonces, ¿Por qué esta nación sigue separando a familias?

Como hemos detallado antes, Javier Santos entró a la cárcel del condado de Mecklenburg en Charlotte, NC, después de haber sido parado por tener una luz trasera de su auto rota el 6 de septiembre en camino a casa y, por consequencia, fue arrestado. Este mismo día diez jóvenes indocumentados fueron arrestados por participar en una desobediencia civil.

Miembros arrestados del NC DREAM Team conocieron a Javier en la cárcel. Durante la noche, los miembros del equipo fueron liberados ya que su acción fue un acto publico televisado por las noticias locales y nacionales. Sin embargo y a la misma vez, Javier fue traslado a un centro de detención en Atlanta, donde ahora espera su deportación. Haz clic aquí para firmar la petición para que Javier regrese a casa.

Al estar detenido, Javier dejo a su esposa embarazada y sus dos hijos de 8 y 11 anos de edad. Su esposa Leticia dio a luz a su hija prematuramente. Ella tuvo muchos problemas durante el nacimiento cuales los médicos han atribuido al estrés. También, ahora hay en Leticia un comienzo de diabetes. Sin Javier, esta familia de cuatro perdieron el apoyo financiero del que dependían y se han tenido que mudar a un apartamento nuevo porque, según Griselda, la hermana de Javier, ellos ya no pudieron pagar la renta que tenían.

“Varios de nosotros ya no tenemos licencia. Si no manejamos, no podemos trabajar y darles comida a la familia,” dijo Griselda.
Ella habló de su cuñada Leticia, una mujer que está literalmente enferma y cansada, una madre preocupada por sus hijos y una esposa que extraña a su esposo y que trata de mantener fe que el regresará.

“No es lo mismo sin su pareja. Lo necesita, lo necesitan los niños,” dijo Griselda. Griselda se preocupa mucho por sus sobrinos. Cuando Leticia no tiene la fuerza de hablarle a sus hijos sobre su papa, Griselda le ayuda.

“Mis hijos tuvieron a alguien en la escuela hablando de cómo afecta la ausencia de una mama o un papa,” contó Griselda. “Me empiezo acordar de mis sobrinos. Antes mi sobrino era alegre, pero como que he visto que se porta un poco más grosero. Si algo le molesta, lo empuja o le pega a su primo. También, mi sobrinita antes no era así, ahora ella siempre se muestra molesta por algo.”

“Leticia me dice “hay días en que me siento sola en este momento,’” Griselda siguió. “ Los ve llorando y preguntan por su papa. Están deportando a muchas personas que son padres de familia y no tienes incidentes criminales.”

Según un reporte sobre inmigración (ICE) en el Winston-Salem Journal, “Casi la mitad de inmigrantes procesados por una corte de inmigración en los Estados Unidos no fueron declarado culpables de ofensas criminales […] en el ano fiscal del 2011, que empezó Oct. 1”

Con una voz valiente, Griselda me dice que planea enfrentar este problema en directo y en persona. Griselda tratará de hablar con la Secretaria del Departamento de Seguridad Interna (DHS), Janet Napolitano, en la Universidad de Duke este jueves en Durham. Griselda hace esto por parte de su hermano y su familia.

Estarás allí para darle tu apoyo?

“Pues muchas familias las están separando. Los que están sufriendo son los niños.” Por favor vengan con nosotros para apoyar a Griselda este jueves. Por favor, firme la petición para parar la deportación de Javier y la separación de su familia. Pidan a sus amig@s y familia que hagan lo mismo y, al igual que Griselda, se enfrenten a DHS sin miedo. ¡Llama hoy para reunir a la familia Santos!

Advertisements